15 marzo 2012 ~ 1 Comentario

La reprogramación de los Fondos estructurales españoles: nuestra experiencia en Italia

El reciente acuerdo del Consejo Europeo proponiendo dedicar fondos disponibles para apoyar la creación de empleo juvenil y para apoyar y fomentar la creación de PYME, ha puesto en evidencia la realidad de la ejecución de los Fondos europeos en nuestro país y en Europa en general.

Desde una perspectiva política, en períodos de negociación de las programaciones financieras  de la Unión Europea, todos los representantes nacionales pugnan, en defensa de sus intereses nacionales, por conseguir la mayor cantidad posible de Fondos estructurales. Es una cuestión de Estado y de credibilidad política. La máxima es conseguir cuanto más fondos mejor.

La misma máxima se aplica cuando se trata de hacer llegar los fondos conseguidos en las negociaciones europeas a las distintas regiones españolas. Todos los presidentes regionales pugnan por conseguir la mayor cantidad de fondos posibles.

Estos fondos negociados en Bruselas tienen como destino mejorar la competitividad y el desarrollo de los territorios europeos. Con mayor sentido si cabe en épocas de crisis como la actual.

La unión europea exige que las cantidades asignadas a cada Estado y Regiones europeas sean gastadas con rigor, eficacia y en tiempos breves prefijados. Las perspectivas financieras plurianuales recogen el gasto que debe realizarse en cada año, dejando los dos años siguientes para justificar el pago efectivo de dichos gastos. Es lo que se conoce como la regla n+2. Si pasados dos años desde que debían comprometerse no se ha justificado el pago efectivo, los fondos se pierden y se entra en lo que se denomina “descompromiso del gasto”.

Por desgracia, la mayor parte de las regiones españolas e incluso el Estado central llevan retraso en la asignación de los recursos provenientes de los fondos estructurales, valorándose en cerca del 35%, los fondos que, a día de hoy, no se podrían justificar y, en consecuencia, habría que perder. En relación con los datos reales existe un oscurantismo total en cuanto al nivel de gasto. Nadie sabe con certeza dónde estamos ni si seremos capaces de justificar el gasto para el año 2013. Los diversos Directores Generales encargados de la gestión de los diversos P.O. regionales se afanan por transmitir una situación de tranquilidad y eficacia, pero la realidad es muy distinta. La mayor parte de las regiones españolas no cumplen ni cumplirán para el año 2013.

En un momento de crisis como la actual esta situación es de alarma nacional. No podemos permitirnos el lujo de rechazar fondos europeos por falta de capacidad de gasto y de pago. Esta falta de eficacia da alas a otros países europeos como Alemania y Reino Unido, para pedir la eliminación de los Fondos estructurales y destinarlos a otros fines. Su razonamiento es simple, si los países receptores no son capaces de gastar el dinero que se les ofrece, ¿para qué seguir dándoselo?. Y no les falta razón desde una perspectiva simplista.

En Italia, se dieron cuenta de la gravedad de la situación, que era mucho peor que la española, y el año pasado comenzaron una serie de reformas de los diversos programas operativos para intentar garantizar el cumplimiento efectivo de los mismos en un momento de crisis. Mi empresa (Euradia) y yo personalmente participamos en la reformulación y reprogramación de P.O. en un tiempo record.

Nuestro trabajo consistió en hacer auditorías de  los P.O. para ver la situación real de cada uno de ellos, los “cuellos de botella” existentes, identificar las líneas irrealizables y tomar las medidas adecuadas para sanear la situación. Esto nos llevó a la Reprogramación de los P.O. para adecuar la realidad con las posibilidades de ejecución en el período de tiempo  todavía disponible. Esta reprogramación era absolutamente necesaria.

Obviamente, durante nuestro trabajo nos encontramos con muchas dificultades. La primera y más importante, por la trascendencia que tiene, es la negación, por parte de los responsables políticos e incluso técnicos, de que exista algún problema y de que haya dudas sobre que no se vaya a poder cumplir con las obligaciones de gasto. A nadie le gusta admitir que no se ha hecho un buen trabajo. Sin embargo, es necesario admitir la realidad para poder cambiarla.  Un apoyo político fuerte nos permitió salvar este obstáculo.

El siguiente problema fue la disponibilidad de datos. No existía un “cuadro de mando” donde saber la situación real. Mucha información deperdigada, pero muy poca centralizada y con criterio. La realidad era que no se sabía realmente si existían problemas de gasto o no y dónde estaban estos. Una cosa es llevar la contabilidad y otra muy distinta la gestión técnica y financiera. Obviamente si no hay análisis de datos no se podía saber si los problemas eran o no solucionables en un espacio de tiempo corto. Además, existían dos tipos de datos, lo oficiales enviados al Ministerio encargado del seguimiento y los datos reales. Con los primeros todo estaba perfecto desde la perspectiva contable, pero con los segundos debía entrar el pánico. La realidad fue peor de lo que nos podíamos imaginar.

Una vez conocidos los datos reales el tercer paso fue identificar las necesidades del territorio de una forma muy pragmática, haciendo coincidir las mismas con las posibilidades reales de financiación en un espacio pequeño de tiempo. La consecuencia fue la reprogramación de los P.O. El trabajo realizado mereció el reconocimiento de la Unión Europea.

En base a la experiencia Italiana Durao Barroso lanzó en enero pasado un llamamiento para reutilizar los fondos estructurales que se prevé no gastar y destinarlos a la lucha contra el desempleo juvenil y el apoyo a las PYME. Este llamamiento fue refrendado por el Consejo Europeo en febrero de este año, dando carta de naturaleza a la resolución de un problema muchas veces silenciado.

La propuesta del Consejo consiste en reutilizar los fondos estructurales que no van a poder ser gastados por los diversos Programas Operativos (P.O.) en el período 2007-2013. Es decir, no se trata de dotar de fondos nuevos, sino de aprovechar los existentes y que se prevean no gastar. Para ello, es imprescindible Reprogramar los diversos P.O. nacionales. Esta reprogramación debe ser realizada con urgencia y adaptar los fondos existentes a las necesidades reales de los diferentes territorios. Hay que ser muy serio, práctico y eficaz en esto, no adoptando métodos innovadores, sino necesarios.

La experiencia italiana nos permitió identificar una serie de elementos importantes a la hora de proceder a la reprogramación de los P.O.:

  1. Actuar con urgencia.
  2. Es muy importante conocer y reconocer el estado real del problema, manteniendo un impulso político fuerte desde el principio.
  3. Contar con personal muy cualificado en la operativa europea en relación con los fondos estructurales. No todo se puede hacer ni todo lo hecho está bien. Hay que cumplir con las normas y obligaciones desde el rigor y la seriedad.
  4. Conocer dónde están las necesidades del territorio en el corto plazo de una manera realista. Evitar los estudios estadísticos y sesudos “de libro”.
  5. Basarse en la estrategia europea 2020.
  6. No involucrar a demasiados agentes en la Reprogramación. Los romanos establecieron para sus legiones el número máximo en 8 personas y lo llamaron contubernio, porque entendían que más de ese número impedía la toma de decisiones.
  7. Asumir la cancelación de actividades ya comenzadas pero que es previsible el no cumplimiento en plazo.
  8. Si no es posible, modificar procesos y operativa de gestión internas.
  9. Actuar de la mano de la Dirección General de Fondos comunitarios del Ministerio de Economía.
  10. Aplicar el sentido común.
  11. Actuar con urgencia.

Creo que la propuesta del Consejo europeo es una buena oportunidad para resolver un problema actuando sobre la resolución de otros, como es el caso del desempleo juvenil y la marcha de las PYME europeas.

Ahora depende de nosotros que esta posibilidad real sea efectiva y llegue a buen fin, que falta nos hace.

Un comentario to “La reprogramación de los Fondos estructurales españoles: nuestra experiencia en Italia”

  1. luis 24 mayo 2012 at 10:25 Permalink

    Muy interesante Angel, muchas gracias por compartir la experiencia (de plena actualidad en Andalucía)

    saludos.


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